El río Serpis

EL RÍO SERPIS

Nace en las faldas de La Carrasqueta en Alcoy, por la unión de los Barrancos de Polop y Troncal, no presentándose caudal continuo de agua en esta zona, únicamente cuando hay época de lluvia. A su paso por Alcoy, se une a su recorrido el río Bartxell, que si presenta un caudal continúo ya que recoge el agua que brota del acuífero de la Sierra Mariola.

En la ciudad de Alcoy se le unen el Río Molinar y el Barranco de la Cona por el margen derecho y el Barranco del Sing por la izquierda.
Posteriormente el río llega a la Alquería de Aznar y a Muro de Alcoy. Más adelante se une por el margen izquierda el Río Agres y si continuamos el trayecto llegaremos hasta el Embalse de Beniarrés, donde se ha construido un presa de gravedad con una altura de 53 m. y una lámina de agua de 260 Ha. con una capacidad total de 31 Hm3.La presa presenta un rebosadero de compuertas con una capacidad de 1000 m3/s.



Aguas abajo de la presa se une a su recorrido el Barranco de la Encantada, seguido de cerca del de la Sierra del Benicadell hacia Lorcha.

A partir de Lorcha el cauce se estrecha y discurre por un angosto desfiladero entre la sierra de Agullent por la izquierda y el macizo de La Safor por la derecha. Este tramo encajonado se denomina Barranco del Infierno o el Estrecho del Infierno. En todo este tramo existen numerosas fuentes, las más próximas al cauce del río son la de Botero, Serguera, Pagua y La Reprimala, esta última en Villalonga.

Aguas abajo de Villalonga, se ha construido la presa de Encarròs con un rebosadero de lámina libre con una capacidad de 1.365 m3/s, que regula el sistema de riego de los Canales bajos del Serpis. En La Plana de Gandia, el río pasa por Beniarjó, y recibe por el margen izquierda las aguas del río Vernissa que discurre por el Real de Gandia y Almoines.

El río continúa su recorrido hasta llegar a la ciudad de Gandia, tramo final, donde el cauce del río se amplía y disminuye totalmente la pendiente, formándose meandros y desembocando en el Mar Mediterráneo entre la Playa de Venecia (Grao de Gandia) y los Marenys de Rafalcaid donde la anchura del cauce llega a los 100m.

El régimen fluvial de este río es muy variable a lo largo del año debido a las características pluviométricas del clima mediterráneo. Presenta un máximo en enero y un mínimo en agosto, pero lo que hay que destacar son las fuertes avenidas que suelen presentarse durante el otoño a consecuencia de las lluvias torrenciales generadas por el fenómeno de la gota fría. Como fecha a reseñar, el día 3 de noviembre de 1987 se produjeron precipitaciones de 720 mm en 24 horas que produjeron importantes daños y desbordamientos en ciertos puntos de su paso por Gandia a pesar de la anchura que aquí presenta su cauce.

A lo largo de su recorrido, unos 74,5 km el río atraviesa las comarcas de el Alcoià, el Comptat y la Safor. En su curso alto también recibe el nombre de Río de Alcoy.

Tiene un caudal medio de 2,5 m³/seg. en Lorcha (Alicante), una superficie de cuenca de 752,8 km².


LOCALIZACIÓN

El río Serpis atraviesa toda la ciudad de Gandia por su zona Sur, paralelo al casco histórico de la ciudad ducal, permite observar restos de la zona amurallada antigua, así como importantes edificios históricos de la ciudad.

EL PAISAJE PROTEGIDO DEL SERPIS

El río Serpis y su entorno, en el tramo comprendido entre Alcoy y la desembocadura en Gandia, con una longitud de 50 kilómetros y una superficie aproximada de 10.000 hectáreas, es un espacio singular por sus valores paisajísticos, ecológicos y culturales, derivados de una relación histórica armoniosa entre el hombre y el medio natural.
Esta relación se manifiesta, por ejemplo, en la integración de los pueblos y caminos en el paisaje, en los bancales agrícolas que acompañan la topografía natural y la resaltan, o bien en el respeto histórico hacia los elementos topográficos que conforman la identidad del lugar, como vertientes, crestas de montañas o hitos topográficos.
En la actualidad, no obstante, el río discurre por municipios con una intensa actividad económica, social y territorial, la cual debe hacerse compatible con la conservación y el uso sostenible de los valores ambientales.
Limitado por las sierras de Mariola y Benicadell al norte y las sierras de la Safor, la Cuta, Alfaro, Serrella y Aitana al sur, este tramo del Serpis situado entre las provincias de Valencia y Alicante actúa, en términos ecológicos y territoriales, como elemento conector entre la montaña y la costa, configurando un excepcional mosaico de ecosistemas y paisajes.
Encontramos así desde espacios forestales bien conservados a los rústicos cultivos de montaña; desde las riberas fluviales a los cantiles más inaccesibles. El conjunto sintetiza, como pocos lugares valencianos, las características básicas y las peculiaridades de la montaña mediterránea.

Los pueblos de este amplio territorio, agrupados bajo el hilo conductor del río, dibujan un itinerario cultural donde el paisaje se transforma en historia. A lo largo del río aparecen pequeños núcleos urbanos, conformando el fondo escénico que integra en el paisaje la naturaleza y los perfiles de asentamientos históricos. Entre estos destacan Planes, enclavado en el collado, con su ermita como hito paisajístico, Beniarrés, ubicado en los pies de la sierra del Benicadell, Lorcha, Gaianes, Muro de Alcoy, Benimarfull, Cocentaina y Villalonga. Muchos de estos núcleos urbanos se encuentran en una posición prominente sobre los campos de cultivo abancalados, en pronunciado contraste de colores y texturas de gran calidad estética.

Existen también elementos arquitectónicos de gran valor histórico vinculados al paisaje, como los molinos que a finales del siglo XIX desviaban el agua por medio de pequeños azudes, transformados desprendidos en pequeñas centrales hidroeléctricas (fábricas de luz).
La zona posee calidades geomorfológicas que la hacen merecedora de especial atención. En algunos tramos la acción erosiva secular del río ha dado lugar a espacios singulares como en el embalse de Beniarrés y en el estrecho del Infern-Racó del Duc. Este desfiladero entre las sierras de la Safor y la Cuta ha dejado visible los elementos geomorfológicos, y configura un paisaje de gran valor por su singularidad y su accesibilidad desde la antigua vía del tren.

Los hábitats montañosos y fluviales proporcionan, por otro lado, una gran variedad de hábitats. Encontramos desde retales importantes de bosque mediterráneo en buen estado a bosques de ribera propiciados por el cañón fluvial, el curso de agua permanente y las abundantes fuentes y manantiales. Es destacable el barranco de la Encantada, afluente del Serpis, por su singular modelo cárstico y su vegetación de ribera.

La acción del hombre queda patente en los muros de los bancales realizados en piedra seca de las vertientes montañosas, dedicadas al cultivo de frutales de secano.
ESPECIES FAUNÍSTICAS ACUÁTICAS
(de gran interés)

Gamba gabacha

(Dugastella valentina)

Caracol acuático

(Melanopsis dufouri)

 Bagre ibérico

(Leuciscus pyrenaicus)

Barbo común

(Barbus bocagei)

AVES
(en las vertientes montañosas y el cañón fluvial)

Águila real

(Aquila chrysaetos)

Águila de tripa blanca

(Hieraetus fasciatus)

Buho real

(Bubo bubo)

Martín pescador

(Alcedo atthis)

 MAMÍFEROS

 Gato salvaje (Felis silvestris)

 Jabalí (Sus scrofa)

 Comadreja (Mustela nivalis)

 Turón (Mustela putorius)

 Gineta (Genetta genetta)

Zorro (Vulpes vulpes)

Junto a diversos reptiles y anfibios de interés.

 

En definitiva, se trata de un espacio caracterizado por un paisaje excepcional y unos notables valores ecológicos y geomorfológicos. Como es habitual en el mundo mediterráneo, todos estos elementos han sido configurados, en la forma que actualmente conocemos y apreciamos, por la interacción histórica entre el medio físico natural y la actividad humana a lo largo de muchos siglos. El régimen del paisaje protegido debe atender esta realidad territorial y, en consecuencia, no se configura en forma estática, sino que asienta las bases para un mecanismo de gestión activa basado en una atención especial a los procesos económicos, sociales y territoriales que, en relación con los ecosistemas naturales y el ambiente geológico, son responsables de la evolución del sistema y de su adaptación a las nuevas realidades históricas.