La Actualidad de Gandia

Gandia firma el cierre de IPG27 diciembre 2017



Gandia ha procedido al cierre de la empresa pública Iniciativas Públicas de Gandia (IPG) con la firma de la escritura de cesión global de activos y pasivos de IPG al Ayuntamiento de Gandia, que es el socio único de la entidad. En este acto notarial que se ha producido esta mañana ha participado en representación del Ayuntamiento, la alcaldesa de la ciudad, Diana Morant; y los liquidadores de la empresa Francesc Pons, Vicent Mascarell, Salvador Marí y Emili Morant. A esta escritura lo acompañan un estado actual de cuentas de la empresa y un inventario de propiedades.
En el momento en que esta cesión de activos y pasivos se inscriba en el registro mercantil (un trámite burocrático que puede tardar unas pocas semanas), se producirá de hecho la extinción de la empresa pública de Gandia.
Con esta cesión el gobierno de Gandia (PSPV-PSOE y Més Gandia), con el apoyo activo y la participación de Ciudadanos, acaba en 2017 cumpliendo una promesa: cerrar la empresa pública Iniciativas Públicas de Gandia, que fue durante la legislatura pasada un foco de opacidad, de mala gestión y de deuda.
Desde ahora, el Ajuntamiento asume los bienes que le restan a la empresa pública, los trabajadores, y asume también la deuda que quedan para pagar, unos 6,5 millones de euros.
En las últimas semanas se han pagado 4 millones de euros en facturas y se ha conseguido vender los bajos del edificio nuevo de Simancas cancelando así un crédito de cerca de 5 millones de euros, una operación parecida en importancia y magnitud a la reversión de la compra de la bolera del Gandia Palace. Los proveedores que aún no han cobrado pasan a ser ahora acreedores del Ayuntamiento, que satisfará esas deudas durante los primeros meses del ejercicio presupuestario 2018.


Antecedentes

Hace poco más de 10 años nacía Iniciatives Públiques de Gandia, la matriz de tres empresas públicas creadas con una triple finalidad: hacer accesible la vivienda en el momento de mayor vigencia de la burbuja inmobiliaria, promover la actividad del deporte. Y, por último, introducir al sector turístico en el sistema productivo de la ciudad para gestionar uno de los motores económicos más importantes de Gandia: el Turismo.
Todas sus cuentas se aprobaron con balances económicos positivos, incluso el de 2011, que ya fue aprobado por un gobierno del PP en 2012.
Pero la empresa pública fue durante la pasada legislatura, según el gobierno local, una herramienta “que condenó las futuras generaciones locales a tener que pagar las malas gestiones del ejecutivo anterior. Aquel que en 2011 prometió cerrar las empresas públicas fusionó las tres empresas en una sola y nunca cumplió su promesa de cerrar la empresa pública. En definitiva, IPG se convirtió en la herramienta favorita del anterior gobierno, desde la cual llevaron a cabo su política de clientelismo, enchufismo y gestión oscura del dinero de todos los gandienses”.